Hay lugares que parecen olvidados por el tiempo, cicatrices urbanas como la antigua “manzana de los circos” que durante años muchos prefirieron evitar. Pero donde otros solo veían un terreno baldío, Maxi Kunz y Juan Pablo Reverter, acompañados por Yana Luro y un gran equipo, vieron la oportunidad de abrazar su ciudad. Bendu no nació de un render frío o un simple cálculo de costos; surgió de un sueño compartido, de la profunda necesidad de dejar un legado y del amor incondicional por una Mar del Plata que los vio crecer, trabajar y elegir como el hogar para sus hijos. Esta no es solo la historia de cómo se construyó un centro comercial, sino un relato sobre la amistad, la resiliencia frente a la incertidumbre y la convicción de que, cuando se trabaja con el corazón, es posible transformar el olvido en el nuevo latido de la ciudad.
PREGUNTA: -¿Cómo nace la idea de que en “la vieja manzana de los circos”, conocida por todos los marplatenses, se pudiera instalar este complejo llamado Bendu?
Maxi Kunz: En los desarrollos que venimos haciendo en la ciudad veíamos que faltaba algo. Como Mar del Plata está creciendo hacia el sur y se está desarrollando, esta manzana era un lugar importante. Es un punto de paso para toda la gente que vive en el sur, la que va para Chapadmalal, a Miramar o para Punta Mogotes. Un lugar que está a solo diez cuadras de Playa Grande y de Los Troncos. El centro de la ciudad fue virando, se fue conformando, y veíamos que este era un espacio que estaba abandonado, como todos saben.

Un legado para la ciudad
En esta idea, un poco en conjunto con Juan, de generar desarrollos para la ciudad pero que al mismo tiempo dejen un valor en la misma. Esto se viene viendo con el Distrito Tecnológico en lo que es hoy la nueva terminal ferroautomotora, un lugar que también estaba con poco desarrollo histórico —allí fue la fundación de la ciudad, pero tenía poco crecimiento—. Lo veíamos también con el Hurlingham, un lugar que estuvo 20 años anegado. En la mayoría de los desarrollos tratamos de generar cosas que aporten valor, que dejen un legado en la ciudad, y la verdad es que veíamos que esto no podía seguir así. Por eso, empezamos a trabajar en una idea: qué se podía desarrollar y qué se podía trabajar.
“En la mayoría de los desarrollos tratamos de generar cosas que aporten valor, que dejen un legado en la ciudad.”
También veíamos que faltaba en la ciudad un lugar que pudiera ser un paseo, un desarrollo para la gente, tanto para el marplatense como para el turista; generar algo que fuera regional, donde toda la famosa zona de influencia que tiene Mar del Plata pudiera encontrar un espacio con un paseo, pero al mismo tiempo un lugar gastronómico con propuestas y a la vez seguro, donde no se sientan encerrados. En la ciudad ya tenés shoppings que generan un valor, que tienen un lugar icónico y presentan esa propuesta. Tenés lugares como Güemes, como Alem o la peatonal San Martín, que son abiertos. Pero creo que faltaba un lugar que acogiera todas esas cuestiones: un espacio donde sientas que podés tener verde, desarrollo, caminar y pasear por afuera, o correr, como se da hoy.

El modelo de los grandes puertos del mundo
Se empezó a trabajar a mayor escala y lo hicimos en conjunto con el Consorcio Portuario en la idea de generar una propuesta. Ellos también tenían la intención de modernizar y de hacer un desarrollo distinto en lo que es el puerto; de seguir trabajando en la parte productiva, pero también apuntando a lo que pasa en la mayoría de los puertos del mundo que uno visita, donde se ven propuestas turísticas y comerciales. Uno va a San Francisco y su puerto es un lugar importante de desarrollo, de paseo, cultural, tanto de compras como, obviamente, gastronómico; vas a Barcelona y se ha generado un paseo comercial directamente sobre el agua, se construyó una ciudad sobre el agua, y así en un montón de lugares del mundo. Creo que a Mar del Plata le faltaba esa propuesta: nuclearla con el famoso centro comercial y con todas las variantes que ya había como para generar.
PREGUNTA: -¿Qué intencionalidad o concepto buscaron para los locales y la propuesta en general?
Maxi Kunz: La idea de la propuesta fue decir: ¿qué falta? Falta una parte de entretenimiento, por eso surgió la idea del Arena; falta la parte gastronómica; falta también la idea de que fuera un lugar multiespacio, como nosotros le llamamos, donde hay actividades gratuitas que ya están pasando cotidianamente. Todas las semanas en Bendu hay propuestas para toda la familia, como va a ser la plaza con el tobogán. Queremos que confluyan cosas que tengan que ver con espacios abiertos, donde la familia pueda venir a pasear, pueda tener el paseo típico del puerto o pueda venir específicamente a Bendu y disfrutar de opciones gratuitas, pero al mismo tiempo tenga también la posibilidad de contar con toda una propuesta gastronómica variada, una propuesta de entretenimiento y, obviamente, una de compras.
Un proyecto que evoluciona con la gente
Y ese desarrollo terminó en lo que hoy es Bendu. Digo “terminó” y es relativo, porque la realidad es que a medida que va avanzando, nosotros seguimos incorporando propuestas porque la gente también las pide. Vienen a pasear, nos sugieren y dicen: “Falta tal cosa, me parece que estaría bueno que hubiera tal cosa”. Las marcas nos vienen a buscar y plantean: “Me gustaría desarrollar tal propuesta”. Nos pasó con el arena en el verano, por donde pasaron 70.000 personas con artistas de primer nivel, y nos sucede con el entretenimiento y con los comercios que se quieren ampliar o quieren desarrollar nuevas alternativas.
“A medida que va avanzando, nosotros vamos avanzando con propuestas porque también la gente pide. Las marcas nos vienen a buscar y quieren desarrollar nuevas propuestas.”
Las etapas del desarrollo
Actualmente estamos en un proyecto con tres etapas cumplidas: lo que sería la parte del Coto, toda la zona de compra de proximidad con los comercios que estuvieron; la parte del arena; y ahora la parte de moda, diseño y perfumería, con marcas internacionales y nacionales que no estaban en Mar del Plata y que vienen a Bendu. Después estamos trabajando en la tercera etapa, que es donde va a estar el McDonald’s y toda la propuesta gastronómica. Más adelante tenemos dos etapas más pensando y desarrollando un poco de crecimiento, como para que la gente pueda tener un gimnasio de primer nivel acá, pueda tener una clínica, una farmacia, y pueda venir a hacer sus compras, pasear, venir a la noche en el verano y tener entretenimiento y gastronomía.

PREGUNTA: -Transformaron un pasivo urbano como la ‘manzana de los circos’ en un proyecto virtuoso para Mar del Plata. Cuando empezaron hace seis años, ¿qué tan difícil fue lidiar con los que decían que era una locura o que no se podía?
Maxi Kunz: Yo creo que Mar del Plata a lo largo de los años, si bien hoy es una ciudad con mil cosas para mejorar y para trabajar, viene desarrollando un montón de cuestiones. Hay muchos empresarios marplatenses que están invirtiendo y que están, cada uno en su rubro —en gastronomía, en hotelería, en desarrollos—, generando propuestas de valor y de inversión para que sea atractivo para el turista, para los marplatenses y para los inversores de afuera. Como vos decís, este era un pasivo urbano muy importante en la ciudad: quinientos metros de punta a punta, en uno de los lugares de más paso de fines de semana, de temporada, de verano y del día a día de la ciudad, que no era nada.
Inversión y generación de empleo
Más allá de un negocio —que obviamente lo tiene que ser y tiene que tener un retorno de inversión, porque si no hay sustentabilidad no tiene viabilidad económica; la gente tiene que poder venir, le tiene que gustar, tiene que comprar y los comercios tienen que facturar para que este círculo funcione—, además de la inversión grande que hicimos nosotros en Bendu, está la inversión que también hacen todos los locatarios que vienen. Son muchos millones de dólares que invierte cada uno en esto, y no es menor. Hubo siete constructoras marplatenses que estuvieron trabajando en el proyecto, más de 500 personas por día durante la construcción, y hoy Bendu generó 800 puestos de trabajo nuevos y directos en la ciudad que no estaban y que pasan día a día acá en Mar del Plata.
“Se generó una propuesta en la cual tenés una inversión, un desarrollo constructivo y dejó de ser un pasivo para ser un activo urbano para la ciudad, un activo turístico y un activo comercial.”
De pasivo a activo económico
Además, es una inversión para Mar del Plata, para el puerto y para el Consorcio. El canon que se paga antes no existía; era un pasivo urbano, pero también un pasivo económico para el puerto, para la ciudad y para la provincia de Buenos Aires. Nadie pagaba nada, no había ingresos, no había canon, no había inversión, no había nada. Hoy creo que se generó una propuesta en la cual tenés una inversión, un desarrollo constructivo y dejó de ser un pasivo para ser un activo urbano para la ciudad, un activo turístico y un activo comercial. Hay puestos de trabajo y hay una generación económica para Mar del Plata, para el Consorcio y para la provincia de Buenos Aires que no existía.
La idea era, más allá del negocio y de ser los desarrolladores, generar un activo para la ciudad, un legado. Lograr que la ciudad siga creciendo, que se genere una apuesta de valor importante. Hay una anécdota pequeña pero que nos parece muy interesante: hay muchos amigos que nos mandan avisos de publicidad de propiedades por acá cerca, donde antes tal vez ponían “zona puerto” y hoy ya publican “zona Bendu”.
PREGUNTA: -Lograron integrar el sur y el puerto con el resto de la ciudad. Y todo empezó con un tremendo desafío de ingeniería. ¿Verdad?
Maxi Kunz: Se ha generado un bastión de valor muy rápido. Hay que pensar que la obra empezó en marzo del año pasado; tenemos fotos de julio de ese mismo año donde no había nada, era todo un terreno baldío, y a tan solo un año de eso, hoy tenés consolidados estos 400 metros de frente. Hay gente que antes venía hasta la Base Naval, se frenaba y pegaba la vuelta; hoy camina, sigue corriendo, viene en bicicleta, pasea. En los recitales la gente venía caminando desde Alem o desde la Base Naval y volvía a pie. Hoy se integró lo que era la idea del proyecto original: conectar el sur y el puerto con Mar del Plata, porque antes era como que vos llegabas y había un vacío… se cortaba, un límite que hasta enero no se cruzaba y después volvía a cerrarse.

Juan Pablo Reverter: Esto era un espacio ganado al mar, por eso era todo conchilla, arena, tierra que no servía para fundar. Se tuvo que ir tres metros para abajo, a bajo nivel, y después rellenarlo con tosca. Fueron miles y miles de camiones. Como decía Maxi, esto era realmente un pasivo urbano.
Un desarrollo de ciudad
Acá realmente se hizo un desarrollo de ciudad. No es que se agarró un lugar que ya estaba consolidado y sobre eso se hizo alguna obra, sino que era un espacio totalmente abandonado, depósito de chatarra, por el que se pasaba solamente de forma vehicular y como una ruta rápida. Ahora se transformó en un lugar no solamente seguro, sino de paseo y, a lo que nosotros apuntamos y ya lo está haciendo, en un punto de encuentro regional.
“Acá realmente se hizo un desarrollo de ciudad. Fue un lugar totalmente abandonado, depósito de chatarra, y ahora se transformó en un lugar de encuentro regional.”
PREGUNTA:-¿Cómo se arma este grupo de trabajo que funciona tan bien?
Maxi Kunz: Creo que Bendu es una síntesis del pasado de cada uno de los que estamos acá. El proyecto nos encontró a todos en una maduración profesional y en una maduración personal, producto de lo que cada uno venía haciendo en sus cosas particulares, y creo que nos encontró en ese momento. Entonces, ya veníamos trabajando en conjunto con varios proyectos importantes que Juan Pablo desarrolló.
“Yo creo que Bendú nos encontró a todos en una maduración profesional y en una maduración personal, producto de lo que cada uno venía haciendo.”
Juan viene con el tema del desarrollo inmobiliario de toda la vida, obviamente, y su familia, con una empresa que tiene muchísimos años en la ciudad y que ya ha puesto muchos pasivos urbanos en valor. Yo arranqué con él como inversor y nos fuimos contagiando en conjunto de: “Qué bueno esto, sale bien, vamos a hacer tal o cual cosa”.
De la idea a la acción
Los dos, además de ser operativos, obviamente… Porque Bendu es la mejor síntesis de que una idea que tenemos toma valor cuando se hace, no solamente cuando se dice. El render es fácil, los megaproyectos son un montón. Yo creo que a los dos nos respalda todo lo que hemos desarrollado: las empresas, los desarrollos, lo que hemos hecho en el tiempo de generar valor, generar puestos de trabajo, generar inversión y trabajar en equipo.
“Bendu es la mejor síntesis de que una idea que tenemos toma valor cuando se hace, no solamente cuando se dice. El render es fácil, los megaproyectos son un montón.”
Maxi Kunz: Somos dos emprendedores, nos gusta avanzar más allá del negocio, del dinero. Nos gustan los proyectos a largo plazo, de valor. Si no, no generaríamos todos los proyectos que vos ves que estamos haciendo, desde las startups que yo desarrollo, el Distrito Tecnológico, los edificios que hace Juan, Bendu… Son todos proyectos a largo plazo donde hay mucho riesgo, donde son todas inversiones, donde se trabaja en equipo, donde se da mucho trabajo y el rédito viene años después. Entonces nos fue contagiando eso, realmente. Nos fuimos contagiando en el desarrollo.
Es que lo que uno invierte y arriesga hoy, no solamente económicamente sino en salud y en el tiempo que le dejás de dedicar a tu familia… Si eso lo hicieras en un negocio financiero, seguramente te iría mucho mejor. O en lugares que ya están consolidados, si decís: “Voy a hacer algo hoy, no sé, en zona Güemes”, bueno, sí, obviamente, es otra cosa.
Juan Pablo Reverter: Yo creo que la mayoría cuando empezamos acá no entendía el proyecto, no lo lograba divisar, no creía que se podía hacer, porque había mil barreras, no solamente las económicas, ¿no?, digo, de momentos del país, de desarrollo de lo público-privado.
“Yo creo que la mayoría cuando empezamos acá no entendía el proyecto, no lo lograba divisar, no creía que se podía hacer, porque había mil barreras.”
La articulación público-privada
Maxi Kunz: Compartir con las autoridades del Consorcio Portuario, empezando por su presidente, las mismas ganas y la misma visión de transformar el puerto de Mar del Plata, facilito mucho el camino para poder llevar adelante este importantísimo proyecto en tan poco tiempo. También fue muy importante el acompañamiento de la provincia de Buenos Aires, como del mismo modo las grandes empresas constructoras de Mar del Plata y la Municipalidad en su conjunto. Entre todos pudimos llevar adelante este proyecto, y un plazo tan breve.
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PREGUNTA: -¿En qué momento o con qué obras clave hicieron el click para unirse como partners y apostar a una escala tan grande?
Maxi Kunz: Acá hubo mucho de cabeza, de tiempo y de foco; tuvimos que dejar de hacer otras cosas para que esto pase. Nos fuimos contagiando en el desarrollo cuando aparecieron grandes proyectos que ya se han hecho, como puede ser Unkanny en Alem, o como va a ser el Hurlingham ahora. Ahí fue donde dijimos: “Empecemos a trabajar ya como socios, como partners, hagamos cosas juntos”. Si bien hoy hay varios proyectos importantes que ya contará Juan —porque Bendu se lleva la marca al ser la insignia por la escala, la velocidad y porque hizo todo bien—, hay tres o cuatro desarrollos de Juan que son muy significativos para la ciudad.
La confluencia de experiencias y marcas
Pusimos la experiencia, el expertise, la creatividad, la capacidad de laburo y la capacidad financiera; es una síntesis. Con Yana pasó lo mismo: ella ya venía trabajando con nosotros en todos estos desarrollos de Juan Pablo, más los proyectos de las empresas de Neutrón en lo que era la parte de marketing, posicionamiento de marca, desarrollo, idea y creatividad. Fue el marketing, la creatividad y el desarrollo puestos en la realidad. Antes una cosa era hacer una publicidad, generar un esquema o un posicionamiento, pero acá en Bendu necesitas realidad.
Confluís con ochenta socios. Coto, con la dinámica que tiene Alfredo y su familia, cuenta con su propia marca que es importantísima a nivel nacional y hoy tiene que encontrar sinergia con Bendu. Pasa lo mismo con Open Sports, que es un referente para la ciudad, y con Indian, una firma internacional que tiene sus estándares y trabaja en shoppings de todo el mundo, con Boardradiers de Fernando Aguerre, que desembarco con un local increíble. Hay que amalgamar diferentes rubros: el gastronómico, el de indumentaria, el Arena —que no tiene nada que ver con lo que pasa en una compra en un supermercado— y la gastronomía.
“Bendu se lleva la marca al ser la insignia por la escala, por la velocidad y porque hizo todo bien… Pero acá pusimos la experiencia, el expertise, la creatividad, la capacidad de laburo y la capacidad financiera; es una síntesis.”
Un equipo para superar desafíos
En ese entendimiento en el que veníamos trabajando se armó un equipo en el cual tenés la capacidad de Juan Pablo para el laburo, el desarrollo y para poner el pecho cuando te encontraste con un suelo complejísimo para hacer las bases. Por otro lado, aportamos la visión de hacia dónde queremos ir y el relacionamiento con las marcas. Logramos la puesta en valor y que la gente lo entienda, venga y participe de las actividades que se hicieron.
Un ejemplo es lo de las figuritas del mundial, que arrancó como una idea y hoy los sábados y domingos convoca a miles de personas en un punto de encuentro. Tengo amigos que me escriben y me dicen: “Pude completar el álbum, gracias”. Era un poco eso: que la familia esté acá, venga y se sienta segura en un lugar donde pueda pasar su día. Un amigo nos escribió para contarnos sobre sus padres y me decía: “Maxi, increíble Bendu, no lo conocía; me fui a pasar el día, terminé cambiando las figuritas, me tomé un café, compré en el Coto, me fui a mi casa contento y mis hijos también”. Ese equipo, con todo lo que fue el desarrollo y las capacidades que ha tenido cada uno por separado en proyectos en común, hoy se ve en su esplendor materializado en Bendu.

Yana Luro: Quiero agregar algo importante, y es que en este equipo de trabajo no hay dudas. Cada uno tiene bien resuelta su tarea: sabemos a lo que se dedica Juan, a lo que se dedica Maxi y a lo que me dedico yo. Juan no va a poner nunca en duda mi decisión, Maxi tampoco, y yo no voy a poner en duda la de ellos; esa línea ya se bajó y es así a muerte. Eso hace que te puedas apoyar en una pata comercial, en una decisión, y seguir tu camino. Cuando tenés un horizonte firme, te acompañan, y esa es la base del equipo: la confianza que hay para el laburo.
Esto viene de años. Como dice Maxi, no es solo en Bendu; viene de muchos proyectos que están en este momento corriendo pero empezaron tiempo atrás. Que ese valor comercial y de opinión esté puesto en un grupo de trabajo, sin egos ni desvalorizaciones, es lo que construye a lo largo del tiempo. Si algo se dijo, por algo se dijo, y sabemos que va a pasar en algún momento.
PREGUNTA: -¿Cómo describirías a Juan Pablo?
Yana Luro: Juan es práctico, pragmático. Es una persona en la que me puedo apoyar. Si se va a hacer algo y me dice: “Fijate de hablar con tal persona para hacerlo”, voy por ahí. Es muy determinante en eso, y está bueno, te da seguridad, tanto para lo que está bien como para lo que está mal. Cuando algo no va, te dice: “No, por ahí no, andá por este carril y vamos por acá”, y es así. Y pasa.
“Ese valor comercial y de opinión está puesto en un grupo de trabajo donde no hay egos ni desvalorizaciones. Si se dijo, por algo se dijo, y sabemos que va a pasar.”
PREGUNTA: -¿Y a Maxi? Porque vos tenés una dualidad. Muchas veces no es fácil que personas que tienen un vínculo afectivo (Maxi y Yana están casados y tienen 3 hijos) puedan desarrollar el trabajo con armonía y equilibrio. Ustedeslo han logrado….
Yana Luro: Tengo una ventaja ahí: nosotros nos conocimos trabajando. Hace ya quince años que estamos juntos y nunca tuvimos una relación que no sea con el trabajo de por medio. Maxi para mí es un visionario, siempre digo lo mismo. Lo que él me dice que va a pasar, yo cierro los ojos y voy, porque sé que va a ocurrir. Lo apoyo en todo lo que dice porque él tiene una frase de cabecera: “El árbol no me tapa el bosque”. Siempre repite lo mismo y es real, él va siempre más allá. Lo acompaño porque sé que se cumple.
Siento admiración por él, se me nota cuando hablo. Lo mejor que te puede pasar es trabajar con tu pareja; es genial poder compartir expectativas y deseos futuros, y más siendo personas que siempre queremos crear algo.
PREGUNTA: -Juan Pablo, definilo a Maxi, ya que él habló tanto de vos, del vínculo, de lo laboral y de esta relación que fue evolucionando naturalmente…
Juan Pablo Reverter: Primero, para mí es un gran amigo, además de socio. Él no dijo eso, pero yo lo siento así. Siento que cuando hablamos de cosas serias —independientemente de que el laburo lo sea—, que pueden ser problemas personales que uno tenga, siempre me ha aconsejado bien.
Amistad, pragmatismo y equilibrio
Lo veo como alguien muy pragmático, por supuesto, porque si no tampoco creo que estaríamos haciendo cosas juntos. Me parece que los tres somos muy pragmáticos. No hay ningún lírico en las tres patas, ninguno saca la guitarra para que esto salga de una forma o de otra. Además, tiene una gran cabeza. A veces, la ansiedad por algunas cosas puede hacer que cometa algún error, y me doy cuenta cuando lo hablo con él; le comento y me dice: “No, vamos por este lado”. Después, en frío, lo pienso y sé que tiene razón.
“Me parece que los tres somos muy, muy pragmáticos. No hay ningún lírico en las tres patas, ninguno saca la guitarra para que esto salga de una forma o de otra.”
Estoy convencido de que esto va a ser el puntapié inicial de muchas cosas, porque somos dos grandes emprendedores y no nos podemos quedar quietos. A veces cometiendo errores, naturalmente, porque es parte del proceso.
PREGUNTA:-Es parte del aprendizaje. Cuando vas adelante abriendo camino en la jungla, te encontrás con el pozo o te das el machetazo… ¿Y a Yana, cómo la podés describir?
Juan Pablo Reverter: Yana es súper resolutiva. Muchas veces uno cae en la duda sobre cómo decirle alguna cosa a alguien, entonces la llamás y listo. Ella resuelve. Esa es la única forma de resolver las cosas muchas veces, cuando por temor dudas, uno no se anima o no sabe cómo actuar. Cuando te tapó el agua en algo, sabes que contás con ella.
Confianza absoluta en la resolución
Uno conoce sus propias limitaciones, por eso delegar en ella funciona igual. Le decís: “Yana, se necesita esto para tal cosa”, y descansás tranquilo porque sabés que va a terminar haciéndose, y bien.
PREGUNTA: -Los tres son padres y tienen a sus sucesores naturales, ¿qué significa BENDU para ellos, participan?
Yana Luro: La familia participa activamente, sin importar la edad que tengan. Los hijos de Juan participan en los proyectos, y los nuestros, con la edad que tienen, también se involucran.
Los sumamos en todo lo que hacemos porque los chicos tienen una mirada especial. Nuestros hijos opinan desde donde pueden. Por ejemplo, en la plaza de juegos que va a tener Bendu —que es un espacio muy importante de 400 m² de superficie cubierta— va a estar el tobogán más alto, me animo a decir, de la provincia de Buenos Aires. Va a tener 13 metros y medio de altura.
La mirada de los hijos en el proyecto
Yana Luro: Eso fue una construcción basada en nuestros hijos opinando y diciendo qué querían que hubiera en una plaza o qué era lo que más les gustaba hacer. Elegimos los juegos con ellos para que formaran parte del proyecto. Desde el lugar de cada uno, van opinando, decidiendo y sumando para que esto se construya.
“Nosotros tenemos esa cintura de poder escuchar las necesidades, porque la realidad es que uno no se las sabe todas, y se construye con la opinión de todo el mundo.”
Saber escuchar para seguir creciendo
Lo mismo pasa con la gente que viene a Bendu. Alguien se acerca y dice: “Me gustaría poder entrar con el perrito”; el lugar no era pet friendly, y ahora lo es. “No lo quiero tener más a upa, quiero que camine”, bueno, dale, que camine. Tenemos esa cintura de poder escuchar las necesidades, porque la realidad es que uno no se las sabe todas. Siempre desde una mirada de crítica constructiva se escucha y vas migrando lo que pensabas hacia lo que la gente quiere.
Ahí está el diamante en bruto: el saber escuchar a los chicos y a nuestra familia. Si el día de mañana ellos se ocuparán de esto o harán banquitos de madera, será lo que a ellos los haga felices. Lo valioso es poder escucharlos y que se involucren.
Juan Pablo Reverter: Cuando le cuento a Tamara (Tamara Gutani, esposa de Juan Pablo) y al resto de la familia la idea que estábamos desarrollando con Maxi,a ella inmediatamente le encanto. Es un gran apoyo y una gran compañera, desde el primer día me apoyo y fue un gran sostén.
PREGUNTA: -¿Cuál fue el desafío o el momento más complicado que tuvieron que enfrentar?
Juan Pablo Reverter: Se pasa de un “no, es imposible que se haga” a un “ah, qué fácil hacerlo”. Es parte de la naturaleza humana. Lo que no viviste es difícil que te lo expliquen.
Este proyecto tiene varias aristas. Primero, viene desde el 2019, pero por la naturaleza del desarrollo —como los tiempos de la gestión pública y la pandemia— terminó materializándose en este momento. A nivel general, más que conflictos, se presentaron grandes desafíos.
Costos récord y plazos ajustados
Juan Pablo Reverter: Lo construimos en un momento donde el costo de la construcción dolarizado es el más alto de los últimos quince años, un récord absoluto. Cuando planteás cualquier proyecto tenés un flujo de caja, un presupuesto y una proyección; nosotros lo encaramos el año pasado en un escenario complejo. Pese a eso, se ejecutó y se desarrolló en un año, lo cual es un récord para este volumen de obra. Todas las constructoras y los arquitectos coinciden en que haber logrado esto en tan solo doce meses requirió un capital intensivo y generó un costo alto, no presupuestado originalmente. Eso ya de por sí fue un desafío.
El otro reto es la apertura en un momento en el cual la economía diaria está estancada. Sin ánimo de entrar en cuestiones políticas o de evaluar si este es el esfuerzo necesario para revertir la situación, objetivamente la realidad muestra que el consumo está deprimido. Todo el mundo lo sabe. Inaugurar en este contexto implica un desafío extra para trabajar con las marcas y con la gente.
El año de construcción, con las complejidades del suelo, el abastecimiento de materiales y la coordinación de las constructoras, demandó un esfuerzo muy importante. Tuvimos muchos momentos de discusión y de tensionar al grupo, a los proveedores y a todo el equipo. Fuera de las tres personas que estamos acá, hay una estructura interna grande, además del estudio Mariani-Pérez Maraviglia- Cañada; hay todo un equipo que ha puesto realmente el lomo y muchas horas de trabajo.
“Se hizo y se desarrolló en un año, lo cual es un récord para este volumen de construcción… haberlo logrado genera un capital intensivo con un costo alto, no presupuestado.”

La presión de la inmediatez
Juan Pablo Reverter: Las tensiones son múltiples por las ganas de que la propuesta para el público sea completa desde el inicio: que abran los locales, que inaugure la gastronomía, que la plaza y el tobogán estén listos. Todo eso va generando mucha presión en un corto plazo. Todos los lugares por los que hoy paseamos, inclusive los shoppings existentes, llevaron mucho tiempo de desarrollo. La mayoría de los espacios comerciales de la ciudad tienen décadas de desarrollo. Cuando uno mira a futuro, esto se proyecta a treinta o cuarenta años.
Cuando generás algo en una ciudad que ya está desarrollada, necesitás que el nuevo espacio esté funcionando al ochenta o noventa por ciento de su capacidad. Eso tensiona un montón de cuestiones, porque a veces querés ir más rápido de lo que la realidad te permite.
Hoy lo miramos sentados acá y gratifica ver el funcionamiento, la gente paseando y disfrutando del lugar. Pero terminamos esta entrevista y vuelve el desafío de la tercera etapa: continuar con el plan y resolver las problemáticas diarias. Manejar a miles de personas por día y coordinar a ochenta asociados con sus respectivas marcas y necesidades implica un desarrollo distinto a todo lo que habíamos hecho antes.
PREGUNTA: -¿Cuál es la siguiente parada de Bendu que todavía está en desarrollo?
Juan Pablo Reverter: Lo inmediato será el sector de la plaza de juegos para chicos. Calculamos que para octubre o noviembre, antes de fin de año, estará todo completo. Ahí es donde se ubica McDonald’s, la propuesta gastronómica y la zona de juegos. Es probable que alguno de los locales abra antes, pero todo el sector consolidado estará cerca de fin de año.
Tenemos la apertura de Mostaza también. Para dimensionar la punta norte y la punta sur, vamos a tener a McDonald’s en el extremo sur y a Mostaza en el norte. Ambos contarán con el servicio de Auto, lo que le dará a la gente la posibilidad de venir con el vehículo, comprar e irse.
Desembarco de marcas internacionales
Juan Pablo Reverter: Estará desembarcando en la ciudad KFC con su primer local en Mar del Plata, aquí en Bendu, en la punta sur junto a McDonald’s. Además, la cadena Sao también se instalará en ese sector.
Negroni, que hoy tiene locales no solo en Argentina sino en Estados Unidos, abrirá en la punta norte para esa fecha. Llega con una propuesta muy importante que actualmente no estaba en la ciudad. También se suma Itálica, que es otra marca de ese mismo grupo enfocada en pizzas y empanadas, junto con la apertura de Ogham.
Hay una propuesta gastronómica que los visitantes todavía no aprecian al venir a Bendu y que quizás es lo que hoy falta para que la experiencia sea completa. A partir de septiembre u octubre van a encontrar marcas internacionales de primer nivel, algunas inéditas en la ciudad, donde van a poder pasear, disfrutar de actividades, ir a la plaza gratuita y compartir en familia.
“A partir de septiembre u octubre van a encontrar marcas internacionales de primer nivel, algunas que incluso no están en la ciudad… Creo que ese es el paso más importante porque consolida la propuesta de lo que es Bendu.”
Servicios, salud y el futuro del complejo
Más adelante, tenemos planificado el desembarco de una cadena de gimnasios de 1.200 metros cuadrados que tampoco está en la ciudad. Asimismo, estamos a punto de anunciar la llegada, en una primera etapa, de la Clínica 25 de Mayo con consultorios médicos aquí en el complejo.
Sumamos una propuesta de concesionarias y de servicios para el automóvil en la zona del estacionamiento. Esto viene a complementar la idea de que uno pueda venir a pasear y, al mismo tiempo, dejar el auto para que se lo laven, lo reparen o le hagan estética, junto con el arribo de marcas automotrices que exhibirán sus modelos en Bendu. Se vienen muchos próximos pasos para generar valor, incluyendo la incorporación de una farmacia de una cadena grande. Hay varios proyectos importantes que ya están en marcha.

PREGUNTA: -Hay una perfumería muy top…
Maxi Kunz: Está Juleriaque, que es importantísima; de hecho, es una de las top de ventas a nivel nacional y ya está acá. Después están en construcción y próximos a abrir varias propuestas más de moda, como Ver, Perramus, Caro Cuore, Hering, Hush Puppies, Piccadilly, etc. Están en plena obra y van a complementar la oferta actual, como se vio para el Día del Padre, donde mucha gente pudo venir a encontrar en Bendu todos los regalos y cubrir las necesidades de compra que tenían.
PREGUNTA: -Yana, a nivel comunicación, Bendu es todo un desafío ¿cómo se pensó la identidad de un lugar que abre los siete días de la semana, con un público tan amplio?
Yana Luro: Fue un desafío porque teníamos que encontrar la identidad, definir a qué público hablarle y tener eso muy en claro. En un lugar donde pasan tantas cosas, el proyecto está pensado para que funcione los siete días de la semana. No es un shopping tradicional que tiene solo locales de indumentaria; es un complejo que tiene todo y, en un año, va a estar completamente equipado para que termines llevándote incluso las compras del supermercado a tu casa. Realmente, ese es un diferencial total.
Esto hace que podamos tener convenios bancarios únicos para todas las marcas. La oferta que hay no es solo gastronómica o de locales; el proyecto está armado contemplando el cien por ciento de las necesidades que puede tener una familia tradicional. Tenés un porcentaje asignado a indumentaria femenina, otro a masculino, niños, escolaridad, salud… Al estar todo cubierto, la comunicación es un desafío, porque cuando tenés que comunicar una sola cosa es más fácil: vendemos un departamento, vendemos un departamento, punto.
Una comunicación cercana y flexible
Yana Luro: Hubo que encontrar a quién se le hablaba y cómo se le hablaba. Nosotros nos sentimos cómodos dirigiéndonos a un público cercano, a un público que nos habla y al que nosotros escuchamos. Las necesidades de esa comunicación fueron migrando de acuerdo a las demandas de la gente, y creo que va a seguir pasando; seguramente Bendu el año que viene tenga otro tipo de comunicación.
“El proyecto está armado en un 100% dividido entre todas las necesidades que puede tener una familia tradicional. Al estar todo cubierto, la comunicación es un desafío.”
Tecnología aplicada al comportamiento
Yana Luro: Lo que notamos es que Bendu tiene una recepción increíble. Cada propuesta que hacemos funciona. Nosotros venimos del sector de la tecnología y el complejo tiene muchas herramientas adentro que la gente no ve. Cuenta con cámaras con sensores de calor para evaluar el flujo de público; podemos medir qué cantidad de personas ingresan y a qué hora lo hacen. Hay un gran despliegue tecnológico aplicado a la seguridad, al monitoreo y a diversos aspectos para que la gente se sienta tranquila, de qué esta en un lugar seguro.
A nosotros eso nos sirve para evaluar si las acciones que implementamos funcionan, en qué horarios rinden más y cómo las tenemos que reorientar. La realidad es que se va estudiando día a día y vamos aprendiendo del comportamiento que nos devuelve Bendu. Vamos con una comunicación limpia, orgánica y basada en la escucha. En este momento estamos aprendiendo.
PREGUNTA:-¿Cuáles son los grandes focos y proyectos que tienen en proceso o materializados por fuera de Bendu?
Juan Pablo Reverter: Hoy, como grandes propuestas y grandes inversiones, y continuando con la premisa de tratar de dejar legados en la ciudad, tenemos el Unkanny Residence, emplazado en lo que era el Hotel Hurlingham. Es otro pasivo urbano, un lugar icónico en la “milla de oro”, como dicen los desarrolladores; un espacio que hoy está transformando la ciudad, elevando la propuesta y ubicando a Mar del Plata en un nivel internacional.
El salto en los desarrollos inmobiliarios
Juan Pablo Reverter: Eso era lo que la ciudad necesitaba en materia de desarrollos inmobiliarios. Mar del Plata creció muy fuerte en gastronomía y en recreación, entretenimiento y nocturnidad, y faltaba ese salto cualitativo en el sector inmobiliario, que hoy es muy demandado. El Unkanny Residence es un proyecto del arquitecto Carlos Ott; se trata de un edificio de 23 pisos, híper premium, que va a complementar al otro desarrollo que está en la otra cuadra, el Unkanny Tower, donde ya empezamos a entregar las unidades porque está terminado.
“El Unkanny Residence es lo que era el Hotel Hurlingham. Otro pasivo urbano, un lugar icónico de la ciudad en el espacio que hoy la está transformando y ubicando a Mar del Plata en un nivel internacional.”
PREGUNTA: -Hablaste de la torre residencial, pero hasta donde tengo entendido, ahí también hay proyectado una unidad hotelera…
Juan Pablo Reverter: Sí, contempla un hotel boutique de 65 habitaciones.
PREGUNTA:-Juan Pablo, sé que hay más cosas en las que está trabajando hoy el grupo y que están en marcha.
Juan Pablo Reverter: En este crecimiento muy grande que tiene la ciudad hacia el sur, en la zona de los barrios privados y sobre la continuación de la avenida Jorge Newbery —donde se instaló Coto—, estamos desarrollando un barrio privado premium que se llama Senderos de Rumencó, bajo la marca Rumencó.
El distrito comercial en la zona sur
Juan Pablo Reverter: En el frente del predio, sobre 30.000 metros de tierra y con 20.000 metros cuadrados cubiertos, estamos desarrollando el distrito comercial Senderos, que es un mall abierto. No es un shopping tradicional, sino que está conformado por distintos módulos grandes de 3.000, 4.000 o 5.000 metros que van a albergar entre 50 y 60 propuestas. Está pensado justamente para ese crecimiento de la ciudad hacia el sur, abarcando también lo que es Peralta Ramos, Acantilados y toda una zona que ya de por sí tiene una masa crítica muy importante.
“Está pensado justamente para ese crecimiento muy grande que tiene la ciudad hacia el sur, abarcando también lo que es Peralta Ramos, Acantilados, la zona sur de la ciudad.”
Propuestas de cercanía y servicios de primer nivel
Así como está el Coto en Bendu como un motor importante, en Senderos va a estar el Hospital Privado de la Comunidad. También se sumará el gimnasio Megatlon, que es una cadena de Buenos Aires y será el primero de la marca en la ciudad. Después vas a encontrar mucho negocio de cercanía, gastronomía, concesionaria de autos, farmacia y un McDonald’s con el servicio de Auto. Contamos con muchos locales gastronómicos que van a cubrir la necesidad de la gente que vive en esa zona. Ya empezamos a entregar las unidades y la idea es que para octubre esté funcionando a un ochenta por ciento de su capacidad.
Seguimos con Bendu y en paralelo va pasando Senderos. Por eso te decía que si habláramos sólo de Senderos, amerita una nota en sí misma por la escala, igual que si habláramos de Unkanny Residence. Son cuatro o cinco proyectos que cada uno podría ser el desarrollo de vida de cualquier empresa. Lo que pasa es que Bendu es un activo tan importante para la ciudad que se lleva la marca general de un montón de cuestiones.
Sinergia con la identidad y marcas locales
Cuando analizás el impacto de Senderos de Rumencó para la zona sur y el sector de barrios privados, entendés que va a ser una propuesta de valor importante, donde hubo una inversión significativa y donde trabajaron constructoras íntegramente marplatenses, generando empleo. Además, hay firmas nacionales que eligen Mar del Plata para estar en este proyecto.
Es fundamental destacar que en todos los desarrollos conviven marcas marplatenses. Buscamos esa sinergia, tal como se ve acá en Bendu con Authogar —que es emblemático y local—, Open Sports con el grupo de Marcelo Cardellino y su familia, Pezzati Viajes, o Sao con sus medialunas. Lo mismo pasa allá con la incorporación del Hospital Privado de la Comunidad. Son decisiones que generan una apuesta de valor y puestos de trabajo, pero además se le da la posibilidad a la empresa marplatense de que se muestre, se desarrolle y siga creciendo.
“Tratamos siempre de generar un círculo… se le da la posibilidad a la empresa marplatense de que se muestre, que desarrolle y que siga creciendo.”
Una apuesta paralela sobre una zona en pleno crecimiento
Esto formó parte de los desafíos de los que hablábamos antes. Senderos va en paralelo a Bendu, casi al mismo tiempo, y es un hito importante para la ciudad en un lugar donde antes no había nada. Lo único instalado ahí era Coto, que abrió hace un año y medio, no hace quince años. Fue una apuesta y un riesgo que se tomó con el desarrollo de esa zona. Hoy, a pocos meses de la inauguración, por la cantidad y la calidad de los locatarios confirmados, nos damos cuenta de que va a ser un éxito completo.
PREGUNTA: -¿Cuál es su mirada y evaluación del momento que vive la ciudad hoy?
Maxi Kunz: Nosotros tres amamos la ciudad. Elegimos vivir en Mar del Plata cuando la mayoría del tiempo nos la pasamos viajando, por lo menos a Buenos Aires y muchas veces al exterior por las actividades que tiene cada uno. Elegimos vivir acá y elegimos desarrollar la ciudad. Nos encanta, entonces hablamos desde una subjetividad.
Pero no solamente lo decimos, sino que jugamos nuestro capital. Uno puede decir que ama la ciudad pero después invierte en Miami, en el sur de Brasil, en Córdoba o en Buenos Aires. Nosotros realmente elegimos Mar del Plata y nuestro capital lo ponemos acá, lo invertimos; esa es la realidad, además de vivir y de que nuestros hijos vayan al colegio en la ciudad.
Obviamente hay muchas cosas para mejorar, sin duda. Estamos convencidos de que el potencial de Mar del Plata como ciudad es importantísimo y de que todos los marplatenses tenemos que creer en eso. Muchas veces somos nosotros mismos los que admiramos otras ciudades o nos quejamos de lo que no tenemos, cuando mucha gente que viene de afuera destaca lo hermosa y espectacular que es. Lo que falta es generar ese valor y llevar el potencial adelante, como pasó en Bendu: un terreno baldío de 35.000 metros2 de superficie, con un frente de 500 metros y hoy es una propuesta comercial que lo puso en valor. Lo mismo pasa con la ciudad.
El recambio generacional y la mirada externa
Maxi Kunz: Creo que hay una camada de grandes empresarios que han puesto una base muy importante, que han invertido y puesto en valor la ciudad, dejando el terreno listo para que generaciones un poco más jóvenes podamos usar esa base para llevarla más allá. Hay muchos empresarios jóvenes en diversos rubros que se vienen desarrollando en el último tiempo. Como mencionó Juan, está el Distrito DAD que se va a desarrollar en esta misma zona, en frente, una apuesta para reconvertir un lugar anegado pero cerca del golf, en Playa Grande, con una vista impresionante. También está todo lo que se hizo en la zona de las playas y en la nocturnidad, que conforma una propuesta por la que muchos jóvenes hoy eligen Mar del Plata, algo que antes no pasaba.
“Nosotros realmente elegimos Mar del Plata y nuestro capital lo ponemos acá, lo invertimos; esa es la realidad, además de vivir y de que nuestros hijos vayan al colegio en la ciudad.”
La ciudad tiene los desafíos que hoy afronta el país: inseguridad, desarrollo comercial, crecimiento económico. Puede haber momentos en los que esta curva se ponga en bache. Pero lo que se nota desde afuera —porque a veces los marplatenses sacrificamos mucho a la ciudad— es una percepción positiva respecto a las inversiones, a lo edilicio y a propuestas como Bendu, Senderos o el Unkanny. Alguien está viendo desde afuera y nota una diferencia con otras ciudades del interior o de la provincia de Buenos Aires. Vemos que hay un movimiento en Mar del Plata. Viene Coto y abre una sucursal gigante. Viene IRSA, compra Los Gallegos e invierte acá. No solo son grupos marplatenses, sino firmas nacionales de mucho peso que están poniendo el ojo acá porque ven un potencial y una realidad.
Debates necesarios para la evolución urbana
Maxi Kunz: El sector privado y los ciudadanos tienen que apostar, creer que la ciudad va para adelante, invertir y desarrollar cada uno en su rubro. Son discusiones que hay que dar; hay gente que puede ver bien este desarrollo y otra que puede tener una mirada diferente, lo cual es loable y está bien. Lo importante es dar los debates.
La ciudad no puede seguir siendo la misma que cuando fue su fundación y pretender competir turísticamente o en captación de inversión contra plazas del mundo que se van modernizando. Uno va a Barcelona, a Madrid y tenés el casco antiguo pero también la parte nueva. Vas a Camboriú, en Brasil, y ya no es la misma a la que íbamos cuando teníamos 18 años en un viaje de egresados de secundaria tras 36 horas en micro; cambió por completo.
PREGUNTA: -Camboriu es un pequeño Miami. El contexto macro es adverso. Sin embargo, no dejan de venir empresas. Mar del Plata tiene ese potencial donde los marplatenses tenemos que creérnosla un poco más.
Maxi Kunz: La propuesta y todo el sur tienen un gran desarrollo. Así pasa también con Buenos Aires, donde se desarrolla un Puerto Madero o un Pilar; la ciudad se va moviendo y expandiendo. Sale del casco urbano clásico, como ocurre en todas las grandes urbes, y crece hacia los barrios privados. Esta ciudad está en ese proceso. Contamos con un Parque Industrial que, pese a la coyuntura, hoy está lleno y mantiene un gran potencial dentro de un contexto lógicamente complejo por las idas y vueltas del país, pero donde sin embargo no dejan de radicarse firmas.
Calidad de vida y potencial industrial
Conozco muchos empresarios que vivían en Buenos Aires y eligieron Mar del Plata para instalar su empresa en el Parque Industrial e invertir porque prefieren este destino para vivir. Hay un montón de gente que opta por la ciudad para criar a sus hijos. La calidad de vida es un factor determinante, aunque tengamos mil cosas para mejorar. Una cosa es ir de forma turística a cualquier lugar de Europa o a Estados Unidos; vas un rato y te parece hermoso. Sin embargo, cuando analizás la dinámica diaria, el costo de vida, las distancias y los traslados, la perspectiva cambia.
Mar del Plata tiene la ventaja de que en cinco o diez minutos nos encontramos en todos lados. Esa cercanía te permite reunirte con un amigo a tomar un café, salir a cenar o compartir un asado. Es un potencial enorme donde los marplatenses tenemos que creérnosla un poco más y empujar en conjunto desde las diferentes cámaras y rubros para que la ciudad vaya para adelante.
“Mar del Plata tiene esa cercanía de poder encontrarte con un amigo a tomar un café, de ir a comer, de comer un asado. Es un potencial donde creo que los marplatenses tenemos que creérnosla un poco más.”
Sinergia y crecimiento colectivo
Maxi Kunz: Vengo del rubro de la tecnología y las startups, donde se trabaja mucho en conjunto y las empresas se vinculan entre sí para crecer. Debemos entender que un desarrollo como Bendu, o la radicación de una fábrica en el Parque Industrial benefician a toda la comunidad porque dinamizan la economía, aumentan la densidad comercial y nos hacen crecer a todos.
Juan Pablo Reverter: Además, genera una geografía única. Muy pocas ciudades del mundo tienen el entorno que posee Mar del Plata, y son contadas con una mano las que con esta costa mantienen una vida activa durante todo el año. Los marplatenses tenemos que dimensionar eso y empujar hacia adelante. Tiene que haber cada vez más emprendedores y entusiastas convencidos de que esta es una de las mejores ciudades del mundo.
Yana Luro: Comparto lo que dice Maxi; es algo que conversamos mucho. Nosotros trabajamos en varios lugares y hace unos años evaluamos la posibilidad de mudarnos a Buenos Aires. Era una decisión familiar motivada por los viajes semanales de Maxi, para evitar estar tanto tiempo en la ruta.
A último momento, quince días antes de empezar las clases, fuimos con nuestros hijos y le dije a Maxi: “No me puedo mudar de Mar del Plata, no me puedo ir”. La razón es que Mar del Plata tiene el poder de permitirte criar una familia presente. Todos trabajamos mucho, y en nuestro caso, con hijos chicos, la ciudad me permite ejercer mi profesión y estar presente como mamá. Las distancias cortas me dan la posibilidad de buscarlos todos los días al colegio, almorzar con ellos y acompañarlos a sus actividades deportivas los fines de semana sin descuidar lo laboral. Te permite salir a la noche a un lugar rico donde se come bárbaro, pasear y ver el mar. Te permite tener vida durante todo el año, no solo trabajo.
“Mar del Plata te da esa multiplicidad de cosas: de familia, de trabajo, de crecimiento en todos los aspectos… y gracias a Dios todos los proyectos funcionan, están buenos y la gente los toma como propios.”


